Emergencia comunidades aborígenes del Chaco 1ª Parte

Un amigo me comentaba el otro dia "el mes pasado murieron 16 tobas y 7 wichis por inanición. Jóvenes de 20 pesan 30 kilos, los hombres deambulan tratando de cazar algún bicho, que ya casi no queda. Las mujeres no tienen comida para los niños... les han quitado las tierras, el agua (no tienen agua potable y mueren intoxicados), les han quitado todo. Y allí están, los restos de esas orgullosas naciones aborígenes en un verdadero campo de exterminio nazi. Y los nazis somos nosotros. Lo que se ha hecho con esta gente no tiene perdón ni en miles de días de perdón. Los aborígenes han sido los primeros NN de nuestro país (y de otros)."

Aqui va una nota al respecto:

Argentina, Resistencia, Chaco
URGENTE LLAMADO AL MUNDO por SALUD INDÍGENA y DESARROLLO SUSTENTABLE para PARAR el GENOCIDIO en el CHACO

Por Egidio García
nataxala@yahoo.com.ar

Hacemos un llamado a todo el mundo, dado que nuestras comunidades indígenas del Chaco Argentino esta con situación de máxima pobreza. Este llamado es para sensibilizar a toda la sociedad civil y sectores organizados.

EL GENOCIDIO CONTINUA
Los tres pueblos indígenas del Chaco –MOCOVI, WICHI y QOM– hacemos un urgente llamado a las comunidades hermanas del mundo, denunciando que la llamada política de salud pública del Gobierno de la Provincia del Chaco (Argentina) es una continuación de las políticas cívico-militares de masacre y genocidio aplicadas contra nuestras comunidades y que tuvo como hechos emblemáticos las MASACRES DE NAPALPI y de RINCON BOMBA en 1924 y 1947, respectivamente. Antes nos mataban con fusilamiento, HOY con el desalojo y despojo de nuestras tierras, montes y ríos, como en las 20 leguas de campo de EURNEKIAN en General Julio A. ROCA, PAMPA del INDIO y SAN MARTIN. Advertimos que con otros métodos la guerra de exterminio contra las comunidades indígenas continúa en nuestro territorio ancestral.
Nos matan con la quemazón de 1.000.000 de hectáreas del ahora EX - IMPENETRABLE chaqueño, otrora pulmón del mundo, por Sociedades Anónimas como Rumbo Norte Sociedad Anónima. Nos morimos por el envenenamiento de nuestros campos y nuestros ríos por el GLIFOSATO del monocultivo de soja y demás negocios agrícolas transgénicos, inescrupulosos expulsores netos de campesinos aborígenes, criollos y gringos. Nos lapidan con la tala indiscriminada del algarrobo, el quebracho, el urunday, el molle, el palo santo, el guayacán, las palmeras y demás especies autóctonas de nuestra selva, como con el exterminio de corzuelas, chanchos, charatas, picazos, yaguaretés, tatúes mulitas. Nos hacen desaparecer con la desnutrición de nuestras madres y de nuestros hijos, el mal de changas, la tuberculosis, la lehismaniasis y ahora el dengue por la destrucción de nuestro medio natural y las malas condiciones de vida. Nos agonizan con la discriminación, el desprecio y la desatención que padecemos en los hospitales como ocurre en Castelli, Miraflores y Río Bermejito.


DESARRAIGO y DESCULTURIZACIÓN
Lenta pero inexorablemente mortalmente nos desvanecen con la diáspora de los pueblos WICHI, MOCOVI y QOM por la destrucción de nuestro ecosistema. Así, obligados a abandonar nuestro medio natural de vida, nuestros hermanos se amontonan en las ‘villas miseria’ de Taco Pozo, Castelli, Presidencia Roque Sáenz Peña, Resistencia, Santa Fe, Rosario y la provincia de
Buenos Aires. En esos asentamientos nuestros jóvenes son víctimas del desarraigo y la desculturización con la consecuente discriminación, la explotación y reducción a servidumbre, las drogas, la prostitución, el SIDA, la delincuencia y toda la lacra de este sistema capitalista, egoísta e individualista que solo persigue las ganancias del capital para unos pocos, además de los malos gobiernos que más parecen ‘clubes de amigos para ser negocios’ que representantes constitucionales (malas personas).


SALUD INDÍGENA Y DESARROLLO SUSTENTABLE
Tiene razón el ministro de salud (o, mejor, ‘de la enfermedad’) de la provincia del Chaco cuando dice que "la política de salud es única, para todos los habitantes del Chaco". Eso es así porque el ministro entiende ‘la salud y la enfermedad’ como un sistema de negocio económico que se sostiene con el producido por licitaciones y adjudicaciones a los grupos empresarios –en función de obtener ganancias individuales para atender ‘enfermedades de pueblos enfermos’ y no

PROMOVER VIVIR EN SALUD.
Esto lo denunciamos oportunamente, avisamos a los habitantes de la provincia, a quienes son descendientes de otras latitudes gringas y criollas, ellos también padecen esa ‘interesada manera de organizar y dirigir la salud y la enfermedad’ en el Chaco, casi exclusivamente para hacer negocios con muy poca dosis de promoción de la calidad de vida para todos los chaqueños. Avisamos oportunamente y lo reafirmamos que los ‘funcionarios de turno’ tienen una política para un pueblo enfermo y una naturaleza destruida. Nosotros queremos una política de salud para un pueblo sano conviviendo con una naturaleza sana, en desarrollo y respetada, deseamos la cosmovisión que enseña y exige SALUD INDÍGENA y DESARROLLO SUSTENTABLE. Los pueblos indígenas del Chaco queremos una política de salud como ancestralmente lo entendemos: VIVIR EN ARMONÍA CON LA NATURALEZA Y EL AMBIENTE. Queremos que los funcionarios de la salud y enfermedad, de la economía y producción del gobierno del Chaco sepan que nuestro objetivo es la salud entendida como el bienestar espiritual que sana el alma y el cuerpo, que mantiene sana la familia, los ancestros y las generaciones venideras con condiciones de trabajo dignas con salario justo, viviendas apropiadas y alimentación sustentable, educados en el respeto a la biodiversidad y el ecosistema al cual pertenecemos. También los animales y las plantas tienen sangre y de ninguna manera podemos permitir su degradación ni depredación, ni exterminio. Ellos nos alimentan y nos curan. Nuestra lógica es el respeto a la vida y vivir en salud en nuestros territorios, no las ganancias económicas de grupos o empresas que nos expulsan y excluyen.


URGENTE LLAMADO PARA DETENER POLITICAS DE SAQUEO, EXPOLIACIÓN y GENOCIDIO
Nuestra madre tierra –para los pueblos ancestrales no es una mercancía. El gobierno de la provincia del Chaco la vende, la destruye, la mata y con ella morimos nosotros. Por eso este grito buscando recíproca solidaridad para detener esta política de saqueo, expoliación y genocidio que presenciamos y damos testimonio. Realizamos este urgente llamado a los pueblos hermanos del mundo porque en el Chaco sufrimos el despojo de nuestra riqueza natural, de la tierra, el agua, los bosques, los ríos, los manantiales, las piedras, hasta el aire, hasta las tumbas de nuestros muertos. Percibimos colmada la paciencia de nuestras comunidades, lo indicamos con mucha seriedad y responsabilidad pues desde la conquista española nos han tratado con desigualdad y con injusticia. En todas partes nos tratan con desprecio y humillación. Se burlan de nuestra lengua, de nuestra cultura, de nuestra vestimenta y de toda nuestra forma de ser. Se escarnecen de nuestro color porque somos del color de nuestra madre tierra. Aún no hemos sido realmente tomados en cuenta para los planes de desarrollo y en las tomas de decisiones somos engañados, solo reuniones para las fotos y alguna que otra palabra en los medios de comunicación. Como indígenas, realmente no tenemos derechos ni garantías para permanecer y acceder a la tierra, la salud, la alimentación y viviendas, la educación y el trabajo. En nuestra propia tierra, somos esclavos y explotados. O somos desalojados de nuestros propios territorios para obligarnos a quedar a la vera del monte o picadas, en las rutas, en las calles de por aquí o irnos a morir en las periféricas de las grandes ciudades de otras provincias, no mejores que el Chaco. De esta manera hemos sido obligados a destruir nuestra unidad y nuestras ideas y costumbres colectivas. Pero, comunicamos que se nos acabó la paciencia y no toleramos más la ‘reducción a servidumbre’. No queremos más que se nos ataque con ideas y costumbres distintas a la nuestra, porque así quieren destruir nuestros valores y quieren acabar con la convivencia respetuosa que tenemos los pueblos indígenas del Chaco. Así ‘el club de amigos, para hacer negocios’ y los ‘poderosos de siempre’ (a quienes conocemos con nombres y apellidos) quieren ‘seguir matándonos’.

Pero nosotros no queremos desaparecer, queremos vivir. Pero no vivir como esclavos, sino vivir con libertad, con democracia y con justicia como supimos y sabemos hacer los pueblos MOCOVI, WICHI y QOM, de generación en generación, milenariamente. Esto es lo que afirmamos y sostenemos HOY y lo harán nuestras descendencias: QUEREMOS PARAR EL ‘GENOCIDIO ÉTNICO’ QUE SOBRELLEVAMOS Y RESISTIMOS EN EL CHACO.Para ello, desde nuestra cosmovisión cultural y profundas convicciones, estamos de pie y movilizados solicitando reciprocidad y solidaridad de todos los pueblos hermanos del mundo. Además los invitamos a venir al Chaco, pronto.